Es realmente increíble, darse cuenta como cada lugar y cada momento tiene verdades ocultas esperando por ser descubiertas en los mas extraños panoramas. A sido así, como estos días de luz y sombra me he topado con infinidad de mensajes provenientes de quien menos esperaba y en los lugares mas extraños para recibirlos, lo importante, llegaron.
Comenzando por una extraña mujer, que detrás de la sensualidad que emanaba por cada poro de su cuerpo y aquel disfraz de niña superficial en medio del antro, supo decifrar cada pieza de mi, a tal grado, que quise correr, huir, al sentirme completamente desnudo delante de ella, al sentir su mirada filtrarse entre mis deseos y descubrir todo dentro de mi, mas extraño aún cuando me permitió también conocerle con esas miradas, quizá no tan profundo como ella lo hizo conmigo, pero conocerle a fin de cuentas, sin importar el tumulto, el ruido, la música, la gente, el alcohol, sin importar nada. Fue entonces que gracias a ella entendí cosas que llevaba cargando sin resolver, sin comprender en ese momento como una "desconocida" pudo decifrarme con solo mirarme, como un don, como si hubiese estado allí esperando por mi y yo buscándola a ella. Tal como llego se fue, dejando solo un rastro de su aroma, de su sensualidad y de mi.
El siguiente fue hace unos días, en el pueblo por las noches no hay mucho que hacer, es un lugar pequeño y no existe nada parecido a un bar, solo los restaurantes que cerramos todos a la misma hora y al terminar la jornada terminamos todos los de siempre en el malecón, en la playa, o en el vochomovil rondando por las calles, hubo un día que decidí no llevar acabo esa rutina, tome la guitarra y me puse a tocar solo en la playa, cuando de repente un tipo conocido como el rodogobo (dato del cual me entere después) apareció de la nada entre mis notas y el sonido del mar, su aspecto es un tanto deteriorado, viéndolo desde la perspectiva social, un tipo alto, moreno, greñudo, sin un diente infinidad de tatuajes en su cuerpo y siempre anda con los mismos pantalones sin camisa y unas piensas que carga empotradas en su pantalón por la parte de atrás, no me causo ningún problema el verle por que se que la gente en el pueblo es diferente a la ciudad, se sentó sin decir nada hasta que termine lo que cantaba en ese momento, me pidió permiso para escucharme y yo simplemente seguí tocando, sin saber como hubo una conexión entre mis notas y su energía y poco a poco fuimos creando una armonía que se sentía en el ambiente, se olía, se respiraba, nadie decía nada, me invito a seguirlo y sin pensarlo lo hice, nos alejamos un poco en la oscuridad de la playa paramos y yo seguí tocando, el empezó a encender una fogata, con la basura que había recolectado de varios días (limpia la playa) y todo comenzó, el fuego ardía con mucha fuerza y de alguna manera el lo insitaba cada ves mas, me perdí en el fuego, me acercaba casi hasta tocarlo sin la menor sensación de calor, dolor o cualquier cosa por el estilo, fue una sensación muy especial vivir en el presente justo en ese momento, en el que veía las cosas con otros colores y todo olía diferente, en donde una nota producía mil sonidos y una palabra bastaba para decifrar toda una vida, fuera de mi humanidad.
Esto ha sido solo un poco de lo mucho que he podido vivir estos días, en este pueblo que cada ves siento mas mio.
P.d. No me encontraba bajo el efecto de ningún enervante durante lo sucedido en estos hechos. . .
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