La habitación sin ti no era lo mismo, quedaron solo vestigios de pasiones y amor conjugado, sabanas manchadas de felicidad, el olor de tus cabellos y una necesidad de ti. En solo minutos dejo de ser el paraíso de nuestros sueños para volver a ser, sin ti, solo un cuarto.
Un fin de semana lleno de sorpresas, lleno de ti, el viaje no tubo el mejor de los principios, pero si el mejor de los finales, 7 horas de camino habrían valido la pena por solo un par de minutos contigo, todo fue perfecto, los días, la arena, tus sonrisas y cada sorpresa que me regalaste, es difícil creer que halla pasado tanto en solo un par de días, la culpa fue tuya, yo solo me deje llevar por el canto de tu cuerpo y termine volando. No se como lo haces, no se como logras trasnportarme a ese punto en que mi cuerpo se pierde y mi espíritu anida en ti, confió en que nunca perderás la técnica para hacerlo.
Me gusto mucho volver al pueblo, ver a la misma gente haciendo las mismas cosas en los mismos lugares, pasar una tarde cono cualquier otra con mis amigos y sentir de nuevo esa tranquilidad que me brinda san pancho, pareciera que por allí no pasa el tiempo un lugar encantado donde se cumplen los deseos donde puedo pensar en ti.
En definitiva un gran fin de semana, me queda solamente enfrentarme de nuevo a la ciudad, a la rutina, al ruido , a la continuación y a la ausencia de ti por las noches.
Gracias, por hacer que todo valga la pena.
Detrás de mi espejo me miro sonriente y enamorado, no se como ni por que ni busco saberlo, por que la respuesta se, la guardo en tus besos.
Dias contigo
Publicado por Ricardo Avila en 21:13
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