Epidemias




En tiempos de epidemia, el cubre boca viene a ser el accesorio envidiado entre las personas, los he visto de formas y colores cubrir la necesidad de protegernos ante la enfermedad, me pregunto por qué no han inventados los cubre corazones, si por una epidemia que ataca nuestros pulmones existen 10 que asechan nuestro corazón, es por eso que me he puesto a buscar los materiales idóneos para confeccionar el cubre corazón perfecto, que lo proteja de la nostalgia y el desamor.



Alguna ves Chavez me contaba sobre las enfermedades psicosomaticas del corazón, esas que nos envenenan la sangre y vuelven de nuestro sentidos un mar de confusiones y tristezas, ahora, con tanta enfermedad psicológica he venido a recordar la charla y a darme cuenta de que realmente existen y no solo eso, comienzan a ser una epidemia. . .


Confió en que no me alcanzara, hasta que encuentre un buen cubre corazón.



No te salves

Cuantas veces me he salvado, cuantas otras me he quedado, recordando el pasado me encontré de vuelta con Girondo y Benedetti, encontré este fragmento de una de mis películas preferidas, el lado oscuro del corazón, me ha puesto a meditar bastante sobre los amores cobardes, que no llegan a amores ni a historias se quedan ahí, cuantas veces me habré quedado, cuantas no.

Sentirme nuevamente atendido y mi mimado es extraño, pero me gusta, quizá me hacia falta un poco de eso para llenar mis ánforas de afecto y beber así hasta embriagarme, gracias a quienes lo hacen posible, los días pintan tranquilos, el aire sigue hablándome y va marcando con señales el camino.

Yo, sigo caminando y cantando sin cesar, cada ves me gusta mas y aunque de pronto surgen dudas, no me han hecho detenerme a mirar atrás.

Un adios

Resulta increíblemente triste darse cuenta como hace falta que alguien muera para reunir a una familia, me resulto mucho mas triste llegar a su velorio y encontrar solamente una persona, dormida, claro que después fueron llegando como a cada uno sus posibilidades se lo permitieron otros, conforme el miedo fue cesando y disidieron aparecer. Las sensaciones vinieron a borbotones, de todas formas, colores y sabores, el ver a tanta gente después de tanto tiempo me produjo un sin fin de sentimientos, la mayoría de ellos buenos a diferencia de lo que creía antes de llegar, tíos, tías, primos, primas, de todo hubo y aunque para la mayoría no seria una ocasión para disfrutar, yo la pase muy bien compartiendo con algunos cosas que me hacia falta compartir, la sensación de estar de vuelta entre esa parte de mi familia me remonto a otros tiempos, el ver tan distintos a la mayoría de los que deje de ver cuando aun seguían siendo niños y lo mejor, deleitarme analizando como cada uno fue y va formando su propia personalidad y con cuales me identifico mas, no fue difícil hacerlo bien y rápido, al instante supe con quien congeniaría y con quien no lo haría, así fue.



La muerte desde hace mucho no ha sido tan complicada ante mis ojos, creo que el egoísmo de los que se quedan es lo único que duele, después de eso no encuentro razón para estar triste, solo es un viaje y muchos no quieren darse cuenta de eso, la noticia no me impacto, todos la esperábamos en cualquier momento y sentí un enorme alivio por ella al saber que el dolor había terminado y su duelo con el terrible miedo que le daba partir había concluido, me sentí feliz, no pude evitarlo y se que muchos no me entienden, pero yo la entendí a ella, sin poder hablar ni moverse agonizando en esa cama me dijo mucho y en verdad, sentí felicidad por ella, perdonarla fue una liberación para ambos.



Decir adiós puede tener muchos significados, direccionar esa palabra no es cosa fácil, puede esconder mucho de tras fondo, no se cuanto escondiste tu. Tienes idea de cuando escondí yo?...

Trip on the sky


Los viajes siempre son un deleite a los sentidos, están llenos de innumerables fantasía que nacen como semillas debajo de mis ojos y que poco a poco, van creciendo hasta dar el fruto que me alimenta, el ultimo no fue la excepción, comenzó un poco oscuro atacado por nostalgias y ausencias que se encadenaban a mis pies para impedir mis pasos, no necesite mas que el olor del mar en mi nariz para quitarme de en sima todo aquello y poder volar.

Desde el primer amanecer todo pinto distinto, volver al pueblo (San pancho) siempre es una aventura, me impresiona tanto regresar y creer que no ha pasado el tiempo, ni en la gente, ni en el pueblo, ni en el mar, todo sigue igual tal y como lo deje, por eso es que me gusta tanto regresar y me cuesta tanto partir. El viaje estuvo lleno de todo, menos de ti, la luna brillo cada noche iluminando mis sueños que se reflejaban en el mar, mientras aparecía esa mística mujer que me dio de beber con su canto toda la noche esperando el sol, no era cualquier mujer, su rostro tenia una luz que me imnotisaba y volvía nuestra conversión un compatir de vidas, una maravilloza noche a su lado sin dudas. Cada pieza comenzaba a ser tan presiza, que la felicidad parecía salir de mis poros y perfumaba el ambiente con suaves fragancias, no me hacia falta mucho lo tenia todo, amigos, mi hermano, una hermosa cabaña al pie de la playa y un montón de gente que fui conociendo a lo largo del viaje, tiempo para mi, para viajar, para soñar.

La fiesta dejo un poco que desear, el lugar no era el mas lindo de todos, pero la música fue increíble, la disfrute como nunca, no importaba el sofocante calor ni el cansancio a las 2 de la tarde del siguiente día, yo solo quería seguir bailando, se que eso inspiro a mas de alguno la energía con que mis pies seguían moviendose con el minimal que salia de los dedos del DJ, la gente seguía apareciendo sin que yo los buscara, ellos llegaban y yo feliz de conocerles.

Lo que se complica demaciado no es para ti, así me lo dijo letra por letra y me agrado que alguien extraño viniera a decirlo, creo que tiene mucha razón, pero en el viaje nada se complico, todo fluía, hasta las respuestas y soluciones llegaban de la nada como si flotaran en el aire alrededor mio y yo nunca hubiese podido verlas, todo se volvió tan claro, no se su fue por su sonrisa, o sus ojos, o su platica de 5 horas, pero entendí tantas cosas que no podía parar de sonreír y sentirme tan afortunado de estar vivo como creo tenia mucho no me sentía.

Termino de la mejor manera, con el viaje mas grande de mi vida, las estrella entre mis dedos y la sensación de flotar es algo indescriptible, en definitiva, un gran viaje.

Gracias Doris y gracias a todos los que llenaron de magia mi viaje.


Noches de sol y luna

La tarde no pintaba muy bien, la nostalgia se respiraba en el ambiente como un aire denso y caliente que colocaba notas de oscuros recuerdos en la punta de mi nariz, recuerdos que calaban en el corazón, una sensación muy incomoda que me hace sentirme atrapado en cualquier lugar, decidí entonces darle un giro a la tarde con alguien que siempre encuentra la medicina perfecta para mis malestares emocionales, puedo decir que desde el principio comenzó a pintar distinto y entre mas densa se hacia la oscuridad de la noche mas brillaba mi sonrisa, la pase increíble, entre charlas poco convencionales, calimochos y una deliciosa cena, en un lugar que realmente me llena de magia hasta los huesos, es el lugar mas acogedor que conosco, la casa de la wera es como un pequeño mundo lleno de magia, donde todo coordina a la perfección, los aromas, la música de fondo, las sensaciones, el arte que aparece por todas partes y sobretodo la gente que habita en ella, una perfecta amalgama que me hace sentir como en casa, la noche termino tarde entre interesantes platicas y mucho vino, la pase genial.

Cada ves huelo mas el frío de ese bello lugar al que ahora estoy seguro me dirijo y las señales siguen apareciendo por todos lados, la emoción comienza a apoderarse de nuevo de mi sangre dirigiendo los latidos de mi corazón como una melodía que calma las ansias y duerme a la tristeza que aun habita en mi pecho, intento relajarme y perder el miedo que aun queda, estoy seguro que sera cuestión de tiempo, todo pinta bien, las cosas comienzan a acomodarse y las oportunidades comienzan a nacer.

La luna cambia, pero sigue siendo luna. . . Waldo Saavedra.